
PRIMERA PARTE
MARCO CONCEPTUAL DE LA CONTABILIDAD
3.º Principios contables
La contabilidad de la empresa y, en especial, el registro y la
valoración de los elementos de las cuentas anuales, se desarrollarán aplicando
obligatoriamente los principios contables que se indican a continuación:
1.º
Empresa en funcionamiento.
Se considerará, salvo prueba en contrario, que la gestión de la
empresa continuará en un futuro previsible, por lo que la aplicación de los
principios y criterios contables no tiene el propósito de determinar el valor
del patrimonio neto a efectos de su transmisión global o parcial, ni el importe
resultante en caso de liquidación.
En aquellos casos en que no resulte de aplicación este
principio, en los términos que se determinen en las normas de desarrollo del
Plan General de Contabilidad, la empresa aplicará las normas de valoración que
resulten más adecuadas para reflejar la imagen fiel de las operaciones tendentes
a realizar el activo, cancelar las deudas y, en su caso, repartir el patrimonio
neto resultante, debiendo suministrar en la memoria de las cuentas anuales toda
la información significativa sobre los criterios aplicados.
2.º
Devengo.
Los efectos de las transacciones o hechos económicos se
registrarán cuando ocurran, imputándose al ejercicio al que las cuentas anuales
se refieran, los gastos y los ingresos que afecten al mismo, con independencia
de la fecha de su pago o de su cobro.
3.º
Uniformidad.
Adoptado un criterio dentro de las alternativas que, en su caso,
se permitan, deberá mantenerse en el tiempo y aplicarse de manera uniforme para
transacciones, otros eventos y condiciones que sean similares, en tanto no se
alteren los supuestos que motivaron su elección. De alterarse estos supuestos
podrá modificarse el criterio adoptado en su día; en tal caso, estas
circunstancias se harán constar en la memoria, indicando la incidencia
cuantitativa y cualitativa de la variación sobre las cuentas anuales.
4.º
Prudencia.
Se deberá ser prudente en las estimaciones y valoraciones a
realizar en condiciones de incertidumbre. La prudencia no justifica que la
valoración de los elementos patrimoniales no responda a la imagen fiel que
deben reflejar las cuentas anuales.
Asimismo, sin perjuicio de lo dispuesto en la segunda parte de
este Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas en relación
con la aplicación del valor razonable, únicamente se contabilizarán los
beneficios obtenidos hasta la fecha de cierre del ejercicio. Por el contrario,
se deberán tener en cuenta todos los riesgos, con origen en el ejercicio o en
otro anterior, tan pronto sean conocidos, incluso si sólo se conocieran entre
la fecha de cierre de las cuentas anuales y la fecha en que éstas se formulen.
En tales casos se dará cumplida información en la memoria, sin perjuicio de su
reflejo, cuando se haya generado un pasivo y un gasto, en otros documentos integrantes
de las cuentas anuales. Excepcionalmente, si los riesgos se conocieran entre la
formulación y antes de la aprobación de las cuentas anuales y afectaran de
forma muy significativa a la imagen fiel, las cuentas anuales deberán ser
reformuladas.
Deberán tenerse en cuenta las amortizaciones y correcciones de
valor por deterioro de los activos, tanto si el ejercicio se salda con
beneficio como con pérdida.
5.º
No compensación.
Salvo que una norma disponga de forma expresa lo contrario, no
podrán compensarse las partidas del activo y del pasivo o las de gastos e
ingresos, y se valorarán separadamente los elementos integrantes de las cuentas
anuales.
6.º
Importancia relativa
Se admitirá la no aplicación estricta de algunos de los
principios y criterios contables cuando la importancia relativa en términos
cuantitativos o cualitativos de la variación que tal hecho produzca sea
escasamente significativa y, en consecuencia, no altere la expresión de la
imagen fiel. Las partidas o importes cuya importancia relativa sea escasamente
significativa podrán aparecer agrupados con otros de similar naturaleza o función.
En los casos de conflicto entre principios contables, deberá
prevalecer el que mejor conduzca a que las cuentas anuales expresen la imagen
fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la
empresa.