
PRIMERA PARTE
MARCO CONCEPTUAL DE LA CONTABILIDAD
6.º Criterios de valoración
La valoración es el proceso por el que se asigna un valor
monetario a cada uno de los elementos integrantes de las cuentas anuales, de
acuerdo con lo dispuesto en las normas de valoración relativas a cada uno de
ellos, incluidas en la segunda parte de este Plan General de Contabilidad de
Pequeñas y Medianas Empresas.
A tal efecto, se tendrán en cuenta los siguientes criterios
valorativos y definiciones relacionadas:
1.
Coste
histórico o coste
El coste histórico o coste de un activo es su precio de
adquisición o coste de producción.
El precio de adquisición es el importe en efectivo y otras
partidas equivalentes pagadas, o pendientes de pago más, en su caso y cuando
proceda, el valor razonable de las demás contraprestaciones comprometidas
derivadas de la adquisición, debiendo estar todas ellas directamente relacionadas
con ésta y ser necesarias para la puesta del activo en condiciones operativas.
El coste de producción incluye el precio de adquisición de las
materias primas y otras materias consumibles, el de los factores de producción
directamente imputables al activo, y la fracción que razonablemente corresponda
de los costes de producción indirectamente relacionados con el activo, en la
medida en que se refieran al período de producción, construcción o fabricación,
se basen en el nivel de utilización de la capacidad normal de trabajo de los
medios de producción y sean necesarios para la puesta del activo en condiciones
operativas.
El coste histórico o coste de un pasivo es el valor que
corresponda a la contrapartida recibida a cambio de incurrir en la deuda o, en
algunos casos, la cantidad de efectivo y otros activos líquidos equivalentes
que se espere entregar para liquidar una deuda en el curso normal del negocio.
2.
Valor razonable
Es el importe por el que puede ser intercambiado un activo o
liquidado un pasivo, entre partes interesadas y debidamente informadas, que
realicen una transacción en condiciones de independencia mutua. El valor
razonable se determinará sin deducir los costes de transacción en los que
pudiera incurrirse en su enajenación. No tendrá en ningún caso el carácter de
valor razonable el que sea resultado de una transacción forzada, urgente o como
consecuencia de una situación de liquidación involuntaria.
Con carácter general, el valor razonable se calculará por
referencia a un valor fiable de mercado. En este sentido, el precio cotizado en
un mercado activo será la mejor referencia del valor razonable, entendiéndose
por mercado activo aquél en el que se den las siguientes condiciones:
a)
Los bienes o servicios intercambiados en el mercado son
homogéneos;
b)
Pueden encontrarse prácticamente en cualquier momento compradores
o vendedores para un determinado bien o servicio; y
c)
Los precios son conocidos y fácilmente accesibles para el
público. Estos precios, además, reflejan transacciones de mercado reales,
actuales y producidas con regularidad.
Para aquellos elementos respecto de los cuales no exista un
mercado activo, el valor razonable se obtendrá, en su caso, mediante la
aplicación de modelos y técnicas de valoración. Entre los modelos y técnicas de
valoración se incluye el empleo de referencias a transacciones recientes en
condiciones de independencia mutua entre partes interesadas y debidamente
informadas, si estuviesen disponibles, así como referencias al valor razonable
de otros activos que sean sustancialmente iguales, métodos de descuento de
flujos de efectivo futuros estimados y modelos generalmente utilizados para
valorar opciones. En cualquier caso, las técnicas de valoración empleadas
deberán ser consistentes con las metodologías aceptadas y utilizadas por el
mercado para la fijación de precios, debiéndose usar, si existe, la técnica de
valoración empleada por el mercado que haya demostrado ser la que obtiene unas
estimaciones más realistas de los precios.
Las técnicas de valoración empleadas deberán maximizar el uso de
datos observables de mercado y otros factores que los participantes en el
mercado considerarían al fijar el precio, limitando en todo lo posible el
empleo de consideraciones subjetivas y de datos no observables o contrastables.
La empresa deberá evaluar la efectividad de las técnicas de
valoración que utilice de manera periódica, empleando como referencia los
precios observables de transacciones recientes en el mismo activo que se valore
o utilizando los precios basados en datos o índices observables de mercado que
estén disponibles y resulten aplicables.
El valor razonable de un activo para el que no existan
transacciones comparables en el mercado, puede valorarse con fiabilidad si la
variabilidad en el rango de las estimaciones del valor razonable del activo no
es significativa o las probabilidades de las diferentes estimaciones, dentro de
ese rango, pueden ser evaluadas razonablemente y utilizadas en la estimación
del valor razonable.
Cuando corresponda aplicar la valoración por el valor razonable,
los elementos que no puedan valorarse de manera fiable, ya sea por referencia a
un valor de mercado o mediante la aplicación de los modelos y técnicas de
valoración antes señalados, se valorarán, según proceda, por su coste
amortizado o por su precio de adquisición o coste de producción, minorado, en
su caso, por las partidas correctoras de su valor que pudieran corresponder,
haciendo mención en la memoria de este hecho y de las circunstancias que lo
motivan.
3.
Valor
neto realizable
El valor neto realizable de un activo es el importe que la
empresa puede obtener por su enajenación en el mercado, en el curso normal del
negocio, deduciendo los costes estimados necesarios para llevarla a cabo, así
como, en el caso de las materias primas y de los productos en curso, los costes
estimados necesarios para terminar su producción, construcción o fabricación.
4.
Valor
actual
El valor actual es el importe de los flujos de efectivo a
recibir o pagar en el curso normal del negocio, según se trate de un activo o
de un pasivo, respectivamente, actualizados a un tipo de descuento adecuado.
5.
Valor en
uso
El valor en uso de un activo es el valor actual de los flujos de
efectivo futuros esperados, a través de su utilización en el curso normal del
negocio y, en su caso, de su enajenación u otra forma de disposición, teniendo
en cuenta su estado actual y actualizados a un tipo de interés de mercado sin
riesgo, ajustado por los riesgos específicos del activo que no hayan ajustado
las estimaciones de flujos de efectivo futuros. Las proyecciones de flujos de
efectivo se basarán en hipótesis razonables y fundamentadas; normalmente la
cuantificación o la distribución de los flujos de efectivo está sometida a
incertidumbre, debiéndose considerar ésta asignando probabilidades a las distintas
estimaciones de flujos de efectivo. En cualquier caso, esas estimaciones
deberán tener en cuenta cualquier otra asunción que los participantes en el
mercado considerarían, tal como el grado de liquidez inherente al activo
valorado.
6.
Costes de
venta
Son los costes incrementales directamente atribuibles a la venta
de un activo en los que la empresa no habría incurrido de no haber tomado la
decisión de vender, excluidos los gastos financieros y los impuestos sobre
beneficios. Se incluyen los gastos legales necesarios para transferir la propiedad
del activo y las comisiones de venta.
7.
Coste
amortizado
El coste amortizado de un instrumento financiero es el importe
al que inicialmente fue valorado un activo financiero o un pasivo financiero,
menos los reembolsos de principal que se hubieran producido, más o menos, según
proceda, la parte imputada en la cuenta de pérdidas y ganancias, mediante la
utilización del método del tipo de interés efectivo, de la diferencia entre el
importe inicial y el valor de reembolso en el vencimiento y, para el caso de
los activos financieros, menos cualquier reducción de valor por deterioro que
hubiera sido reconocida, ya sea directamente como una disminución del importe
del activo o mediante una cuenta correctora de su valor.
El tipo de interés efectivo es el tipo de actualización que
iguala el valor en libros de un instrumento financiero con los flujos de efectivo
estimados a lo largo de la vida esperada del instrumento, a partir de sus
condiciones contractuales y sin considerar las pérdidas por riesgo de crédito
futuras.
8.
Costes de
transacción atribuibles a un activo o pasivo financiero
Son los costes incrementales directamente atribuibles a la
compra, emisión, enajenación u otra forma de disposición de un activo financiero,
o a la emisión o asunción de un pasivo financiero, en los que no se habría
incurrido si la empresa no hubiera realizado la transacción. Entre ellos se incluyen
los honorarios y las comisiones pagadas a agentes, asesores e intermediarios,
tales como las de corretaje, los gastos de intervención de fedatario público y
otros, así como los impuestos y otros derechos que recaigan sobre la
transacción y se excluyen las primas o descuentos obtenidos en la compra o
emisión, los gastos financieros, los costes de mantenimiento y los administrativos
internos.
9.
Valor contable
o en libros
El valor contable o en libros es el importe neto por el que un
activo o un pasivo se encuentra registrado en balance una vez deducida, en el
caso de los activos, su amortización acumulada y cualquier corrección
valorativa por deterioro acumulada que se haya registrado.
10.
Valor
residual
El valor residual de un activo es el importe que la empresa
estima que podría obtener en el momento actual por su venta u otra forma de
disposición, una vez deducidos los costes de venta, tomando en consideración
que el activo hubiese alcanzado la antigüedad y demás condiciones que se espera
que tenga al final de su vida útil.
La vida útil es el periodo durante el cual la empresa espera
utilizar el activo amortizable o el número de unidades de producción que espera
obtener del mismo. En particular, en el caso de activos sometidos a reversión,
su vida útil es el período concesional cuando éste sea inferior a la vida
económica del activo.
La vida económica es el periodo durante el cual se espera que el
activo sea utilizable por parte de uno o más usuarios o el número de unidades
de producción que se espera obtener del activo por parte de uno o más usuarios.